Cada vez valoro mucho menos las estrellas de los establecimientos.
Este con dos estrellas, está mucho mejor que muchos otros de tres.

Hay que decir que solo utilizamos el hotel para dormir y desayunar. Cumplió con creces este cometido.


Habitación y baño muy limpios (super importante y muy valorado por nosotros). Baño muy amplio. La habitación no tanto, pero para dos noches…
Si, es verdad, la línea del mobiliario es vieja, pero todo en conjunto está bien cuidado.
No tuvimos ninguna molestia de ruidos (nuestra estancia fue del 4 al 6 de septiembre 2013)
El aire acondicionado tiene su truco, ya que si tienes alguna ventana abierta, no funcionará.
Aparcar el coche, un poco complicado, pero como en todo Benidorm. La verdad es que tampoco aparcamos tan lejos…
El desayuno nos sorprendió gratamente tras leer algún que otro comentario. Esperaba vaso de leche y dos magdalenas y nos encontramos con un correctísimo bufé; leche, café, cereales, bollería, galletas, jamón york, queso, yogures, zumos (de brick), tostadas, fruta… Si vas con la idea de ponerte hasta el culete de english breakfast con sus huevos, tortilla, salchichas y beans, pues te llevas el chafón, pero si lo que quieres es desayunar bien y variado para empezar con fuerzas el día, vas sobrado.

Relación calidad/precio muy correcto.
Si que volveríamos.